Esas huevas se consumieron durante siglos en salazones tradicionales, como siempre se ha hecho en Andalucía.
Prueba de ello es que ya Cervantes mencionaba el caviar en El Quijote (1615): "Tendiéronse en el suelo, y, haciendo manteles de las yerbas, pusieron sobre ellas
pan, sal, cuchillos, nueces,rajas de queso, huesos mondos de jamón, que si no se dejaban mascar,no defendían el ser chupados. Pusieron asimismo un manjar negro
que dicen que se llama caviar y es hecho de huevos de pescados, gran despertador de la colambre."
(capítulo LIV)